23 junio 2008
13 junio 2008
Mi amiga "la escaladora"
Llegó a la cumbre y descubrió que habia escalado una montaña de corazones.Cuantos habian deseado estar con ella y no lo habian conseguido.
Pero se dió cuenta que nadie habia escalado el suyo, que todos los que lo habian intentado no habían podido llegar a la cumbre.
Cuanto mas triste estaba y su única compañia eran las nubes y el sonido del viento, a lo lejos y casi como un silbido oyó...
"Estoy aquí"..."he subido"..."por fín he llegado"
02 junio 2008
El gato Federico
El gato Federico tenia un experto hocico,vivía en la calle y era muy listo.
Encontraba lo que se le antojaba,
nunca tardaba,
se metía por las ventanas
aún con las persianas echadas.
Fué nombrado rey gatuno
aunque le supo malo a alguno.
Pero enseguida lo quisieron porque ayudaba
hasta el mas pequeño.
Y es que si eres feliz, contagias hasta el mas infeliz,
incluso puede que comas perdiz.
19 mayo 2008
El País de los corazones colgantes
16 mayo 2008
20 abril 2008
Nina, la niña del bosque

Sus cabellos siempre flotan en el aire, de un color rosa
que maravilla a todo aquel que tiene la suerte
de conocerla, el misterio que le rodea es extrañamente atrayente.
Es dulce, pero a la vez distante y tiene un don, contar historias, no cualquier historia,
historias de miedo, de misterio.
Vive en el bosque, se llama Nina, siempre va con su muñeco, "Sr. Huesos"
si la quieres encontrar sólo tienes
que seguir las flores naranjas, una luz curiosamente rosa
te avisará de su presencia, estarás cerca, muy cerca, eso sí,
tienes que creer en ella, si no, el bosque bajo la influencia de su belleza hará una fortaleza de ramas y hojas y jamás te dejarán llegar a ella.
16 abril 2008
Sr. Campano
El Señor Campano era muy desdichado, todo el mundo se reía de él por su aspecto, el nombre tampoco le ayudaba claro.Los niños se burlaban y le perseguían por las calles cantando rimas y haciéndole muecas.
Nadie hablaba con él, nadie le conocia.
Un día estaba tan triste que cogió su acordeón salió a la calle y tocó una melodía tan triste que partió el alma de todos los que estaban a su alrededor.
Entendieron que por su aspecto no habian intentado conocerle y que el Sr. Campano era terriblemente desdichado.
Una niña que estaba junto a él cuando tocaba, se metió la mano en el bolsillo y sacó una bola roja que brillaba, mirando a los ojos al Sr. Campano, dijo:
-Siento señor que nuestra ignorancia le haya hecho tanto daño, le doy un trocito de felicidad para que la lleve consigo allá por donde vaya.
El Sr. Campano no pudo evitar su emoción y le dijo:
-No te preocupes niña, el solo hecho que te hayas acercado ya es mi trocito de felicidad.
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